Reflexiones sobre el Miedo

Reflexiones sobre el Miedo

Soy lo que soy y quien quiero ser.

(No, no soy una Barbie Girl, si es que pensaron en eso)

Hace unos días atrás, mi amiga de toda la vida, la Vale, que ahora está viviendo en Río de Janeiro, me escribió un mail conmovedor. Aparte de preguntarme por mi viaje y de recordar buenos tiempos de la niñez y la adolescencia, me preguntaba qué pasaba conmigo y con mi vida, porque a través del blog sólo leía historias fascinantes pero no estaba pudiendo ver a La Nico real. Le expliqué que el blog era para ayudar a otras personas a viajar (a través de la narración de mis historias y reflexiones) pero que a ninguno de mis lectores les podría interesar siquiera un poco lo que pasa conmigo. Además que, por supuesto, siempre hay temas que uno se guarda para sí. Obvio.

Reflexiones sobre el miedo

Sin embargo, tras pensarlo unos días, recuerdo un par de esos correos o comentarios que me han llegado de ustedes mismos, lectores. Cito algunos:

“Creo que tu blog realmente cumple su cometido, ya que me motivó ene”
“Es increíble que dentro de lo que alcance a leer de tu blog es como si estuviera leyendo mi vida”
“Hola Nico, me sentí retratada en tus palabras”
“Me encantó tu reflexión, al terminar de leer quedé motivada para salir de la zona de confort y comenzar con esos proyectos que uno puede tener y que por prejuicios sociales o simplemente el no arriesgarse no los realizamos”
“Hola Nico, sigo leyendo tu blog, es muy bueno (absorbente/entretenido)”

No se imaginan lo feliz que soy al darme cuenta que estoy cumpliendo mi objetivo de ayudar a otros a través de lo que más me gusta hacer: viajar y escribir. Es un win win para todos. Y por eso hoy les traigo esta reflexión, disculpándome por la larga introducción, y esperando que alguno de ustedes pueda sentirse identificado.

Reflexiones sobre el miedo

El Miedo.

Cuando cumplí los 28 tenía ataque de pánico. Tener 28 era casi tener 29. Y tener 29 era casi tener 30. Y tener 30 me aterraba. Sé y soy consciente de que el número de tu edad no significa nada, no implica nada y no determina nada. Me habían dicho mil veces que más importa cómo te sientas tú en tu interior, o los sueños que tengas por cumplir, o las cosas que hayas conseguido. Pero, lamentablemente, había algo en mi subconsciente que se aterraba con la idea de cumplir 30 años.

Supongo (y esto es sólo elucubrando) que el miedo que sentía tenía relación con lo que la sociedad te impone junto al término adultez: a los 30 ya debes tener tu propio auto, estar pagando tu propio departamento, debes tener un trabajo estable, una vida estable con una pareja estable y empezar a pensar en hijos si no quieres que se te pase el tren. ¡QUE SE TE PASE EL TREN!

Como leí por ahí, no importa si se me pasa el tren ya que yo estoy esperando el avión. No quiero nada de esto y creo que nunca lo quise. Pero para mi cumpleaños número 28 todas esas ideas estaban ahí, en mi subconsciente, y entonces el miedo florecía sin yo poder hacer nada.

Coincidió que empecé mi viaje. Coincidió, en serio coincidió. Coincidió que emprendí ese gran viaje que venía planeando hace tres años, y en el camino este miedo empezó a desaparecer. No sé si tiene que ver con la gente que he conocido, y que me ha demostrado que el mundo está lleno de personas como yo, o quizás con un auto descubrimiento que va mucho más allá de eso y que aún no puedo digerir del todo. Voy a necesitar tiempo para entender qué ha estado pasando por mi cabeza para que ese miedo absurdo de que se me pase el tren haya desaparecido.

Reflexiones sobre el miedo

El tema es que se acabó el miedo, por ahora. Creo que aguantaré llegar a los 40 tranquila, hasta que me empiecen los temores respecto a la vejez. Por ahora estoy bien conmigo misma. Hice las paces con mi subconsciente y me perdoné por querer una vida diferente a la que mi mamá planeó para mí. Era la única forma de dar un paso adelante: perdonarme.

Hoy escribo esto con los pies en la arena y mirando el mar, en una isla mágica al sur de Camboya. Qué vida la mía. Tengo claro que soy una afortunada. Clarísimo. Pero debo señalar algo: el que quiere, puede. A mí no se me dio fácil, pero acá estoy. Porque era un sueño que necesitaba cumplir. Con esto, cada día estoy más segura de mí misma y de mis convicciones. Soy quien soy y quien quiero ser en esta vida. Soy La Nico y hago lo que se me da la gana. No estoy para vivir una vida que la sociedad me ha impuesto porque no es la vida que quiero tener. Hoy tengo la vida que quiero y estoy luchando para que sea así por el resto de mis días. Ya tengo el panorama claro.

Reflexiones sobre el miedo

¿Leyeron hasta el final? Gracias a todos por acompañarme en esta aventura. Cuénteme si les pasa lo mismo. ¿Se han sentido atrapados por lo que la sociedad les impone? ¿Cómo han salido de eso o qué están haciendo para cambiarlo?

No duden en dejar sus comentarios aquí abajo. ¡Tampoco duden en compartirlo si se sienten identificados! Un abrazo, viajeros.

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Comments (29)
  1. Diego julio 13, 2016
    • La Nico julio 13, 2016
  2. Nikki julio 13, 2016
    • La Nico julio 13, 2016
  3. Alejandro Opitz julio 13, 2016
    • La Nico julio 14, 2016
      • Alejandro julio 14, 2016
  4. Vale julio 15, 2016
    • La Nico julio 15, 2016
  5. Cecilia julio 29, 2016
    • La Nico julio 30, 2016
  6. Andres jara septiembre 2, 2016
    • La Nico septiembre 4, 2016
  7. Milena octubre 14, 2016
    • La Nico octubre 14, 2016
  8. Fran octubre 27, 2016
    • La Nico octubre 27, 2016
  9. Pao noviembre 1, 2016
    • La Nico noviembre 2, 2016
  10. Julia diciembre 2, 2016
    • La Nico diciembre 3, 2016
  11. Paulina enero 9, 2017
    • La Nico enero 9, 2017
  12. Jessica enero 17, 2017
    • La Nico enero 17, 2017
  13. Luci febrero 20, 2017
    • La Nico febrero 23, 2017
  14. Mercedes febrero 27, 2017
    • La Nico febrero 28, 2017

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Viajando Lento por Nicole Etchart Opitz se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.