Viajar sin dinero: la historia de Mylene y Juri

Viajar sin dinero: la historia de Mylene y Juri

Porque sí se puede y ellos lo demuestran día a día… Pero ahora necesitan tu ayuda.

Ahí estaba yo. Vagando en las redes sociales. Perdiendo el tiempo de lo lindo. Sacando la vuelta. Disfrutando el poder apagar mi cerebro por un rato. Y ahí, en ese momento, vi un post de Facebook en un grupo de periodistas (¿qué hago yo ahí, ah?) donde pedían difundir la historia de Mylene y Juri, una canadiense y un estoniano que andaban recorriendo el mundo sin ningún peso en los bolsillos. ¡¿What?! Viajar sin dinero: la fantasía con la que soñamos muchos pero que nos hace temblar hasta los huesos, ellos sí la estaban cumpliendo.

viajar sin dinero

Su historia.

Mylene y Juri no comenzaron el viaje juntos. Por supuesto, si no se conocían. Pero había algo que los unía desde el fondo de sus corazones: la pasión por los viajes y unas ganas infinitas de conocer el mundo. Así que cada uno partió por su lado.

Juri, de Estonia, salió de su casa con sólo 15 euros en el bolsillo en marzo del 2015. Tenía la clarísima intención de recorrer el mundo sin usar dinero alguno. Siempre viajó haciendo dedo. Su idea era intercambiar trabajo por comida, alojamiento y viajes. Usar el trueque para sobrevivir.
Desde Europa se pasó a África. De ahí a Islas Canarias y Estados Unidos. Cruzó toda Centroamérica y después bajó hasta Ushuaia, en Argentina. De ahí subió a Río de Janeiro, en Brasil y ahora, finalmente, se encuentra en Santiago de Chile con la intención de cruzar por el Océano Pacífico hacia Oceanía o Asia.

Por su parte, Mylene, nacida en Montreal, Canadá, partió en abril 2015 con rumbo al sur. Ya en septiembre se encontraba en México, donde conoció a Juri en un centro de yoga. Él le contó sus planes locos de viajar sin dinero. Se separaron ahí, pero siguieron en contacto. No comenzaron a viajar juntos sino hasta abril del 2016 cuando se reencontraron en Brasil.

El proyecto.

Ellos dicen que sus corazones ya están deseando completar y compartir esta misión de vida alrededor del planeta. Cuentan que viven una vida muy simple. Todo lo que necesitan es compartir amor, transporte para seguir adelante, un poco de comida y un lugar para dormir si no están usando su carpa. A cambio de eso, ellos abren sus corazones y ayudan a los demás de la mejor manera que pueden: le preguntan a la gente «¿qué podemos hacer para ayudar en su vida y en sus sueños?».

Si necesitan dormir, ellos ayudan a limpiar casas o autos, pintan, reparan cosas, ayudan a la gente a mudarse, limpian el jardín, dan clases de yoga o de meditación, hacen tratamientos de reiki, etc. ¡Lo que sea necesario! Si necesitan comer y se encuentran en medio de la naturaleza pescan o recogen frutas de los árboles. También la gente los invita muchas veces o van a fruterías, panaderías, restaurantes y supermercados a pedir la comida que van a tirar. Dicen que hay mucha producción de alimentos y desafortunadamente mucho se bota sin razón. La mayoría de las veces tienen tanta comida que incluso la comparten con la gente con la que se están quedando o con los que viven en la calle. Y para el transporte se mueven a dedo o caminando.

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Hoy.

Hoy, Mylene y Juri se encuentran en Santiago de Chile. Para que su proyecto siga cumpliéndose, necesitan cruzar el Océano Pacífico para llegar a Nueva Zelanda, Australia o alguna parte de Asia. Como les contaba más arriba, no se trata de que los ayudemos a juntar el dinero para pagar un pasaje de avión, sino que necesitan que este pasaje se los regalen o puedan cambiarlo por trabajo. También podría ser un barco. U otro medio que se les ocurra.

Por eso necesitan que su historia se difunda. Si tú, querido lector, llegaste hasta aquí y te gustaría apoyar a estos soñadores, pues ayúdanos compartiendo su proyecto. Mientras a más personas lleguen, más posibilidades hay de que los lea el indicado y puedan conseguir el ansiado pasaje para salir de Chile y seguir dándole la vuelta al mundo.

Al final, al compartir esto estamos ayudando a que el planeta tierra se entere de que viajar sin dinero sí es posible. Sólo hace falta que tengamos muchísimas ganas y una idea muy segura en nuestra cabeza. El mundo es bueno. Yo sé que si se trata de hacer feliz a otro, hay muchas personas que querrán colaborar.

Su mensaje.

Voy a copiar y pegar lo que ellos escribieron:

¿Queremos saber qué podemos hacer para usted o su empresa para intercambiar por un transporte del otro lado del Pacífico? Pedimos de corazón a corazón y estamos muy sinceros y dispuestos a ayudar, pero sin que hay dinero entre nosotros. Como el «ir alrededor del planeta» es muy importante, tenemos que cruzar el Pacífico y no el Océano Atlántico. ¡Ambos tenemos una mochila y nuestro pasaporte! ¡Muchas gracias por leernos y ayudarnos en esta misión! Estamos muy agradecidos por esta oportunidad y deseamos un mundo donde todos puedan realizar sus sueños y vivir con el corazón abierto!

Los chicos están viajando sin teléfono, sin reloj, y sin computador, por lo que agradecen que si los quieren contactar lo hagan a través del correo electrónico.
Son juriburmeister@gmail.com y cyrmylene@yahoo.ca

Gracias por su apoyo.
¡Y que sigan los viajes!

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Comments (4)
  1. Maritza Pérez marzo 21, 2017
    • La Nico marzo 24, 2017
  2. Alin marzo 24, 2017
    • La Nico marzo 24, 2017

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Viajando Lento por Nicole Etchart Opitz se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.