Meditación en Chile / Mi experiencia en el curso Vipassana de 10 días

En este texto te voy a contar sobre la experiencia que viví durante el mes de mayo en el curso vipassana de meditación en Chile, del cual estuve hablando en algunas de mis redes sociales. Lamentablemente, o para tu bien (depende de donde quieras mirarlo) no te contaré todos los detalles de la experiencia. La verdad es que creo que es importante llegar al curso sin mayores expectativas o prejuicios. Ahora bien, si tienes preguntas específicas y concretas puedes hacerlas en los comentarios o escribirme un mensaje personal a través del enlace de contacto en el menú. Juro que trataré de responder a tiempo.

Qué es vipassana

La meditación vipassana es una de las tantas técnicas de meditación con raíces budistas que existen hoy en día. Se comenzó a practicar en Birmania (Myanmar) pero pronto se expandió a otros países asiáticos. Por supuesto que, dependiendo de la zona y de quienes la practican, esta técnica ha ido variando en sus métodos, y entonces han aparecido diferentes ramas del vipassana que se practican alrededor del mundo.

Por ejemplo, yo en Tailandia estuve en un monasterio budista practicando vipassana por 5 días. Allí aprendí la técnica que los monjes de esa zona seguían. En este enlace puedes leer mi experiencia viviendo en un monasterio budista en Tailandia por si quisieras hacerlo. Sin embargo, cuando hice el curso de meditación en Chile, tuve que seguir la técnica que enseñaba S.N. Goenka. A pesar de que ambas instrucciones eran bastante diferentes entre sí, las dos se hacían llamar vipassana.

Meditación en Chile
En Chile, el curso se dicta en el pueblo de Putaendo

El curso de 10 días 

El curso de meditación vipassana de 10 días que se practica en muchas ciudades del mundo viene instruido por S.N. Goenka. Los profesores que lo siguen y que dictan el curso procuran ceñirse 100% a las indicaciones de él. Es por esto que, si tomas el curso en Chile o si lo tomas en Vietnam, o en Alemania, etc, debería ser prácticamente igual. En Chile, al menos, se dicta en español e inglés.

El curso en sí tiene una duración de 10 días, pero la experiencia es de 12 días en total, ya que se suma el día cero, que es el día en que llegas al centro de meditación, y el día 11, que es el día en que te vas del centro de meditación. Por esto, si piensas tomar el curso hay que tener en cuenta que necesitarás al menos 12 días totales de tu vida para el aprendizaje de la técnica del vipassana. Sé que muchas personas no tienen 12 días para sí mismas. Partiendo porque es probable que tengas que tomar vacaciones en el trabajo o porque no puedes dejar a tus hijos solos… o porque tienes algún otro tipo de compromiso, no sé. Sin embargo, vale la pena pensar que son 12 días en donde te dedicarás exclusivamente a ti. Y esto es algo que te mereces ¿no?

Durante 9 de los 10 días de curso estarás en completo silencio. Dificultad número uno, claro, porque nadie se imagina estando tantos días en completo silencio. Sin embargo, desde mi punto de vista –o para mí al menos– no fue tan difícil adaptarme. Pero obvio que tiene que ver con tu personalidad.

Primera aclaración: no es completo completo completo silencio. Hay algunas instancias donde puedes conversar con el profesor para aclarar dudas respecto a tu aprendizaje de la técnica. Ahora bien, el espacio es reducido y muy puntual.

Entre el día 1 y el día 9 del curso, hombres y mujeres son separados siguiendo algunos preceptos del budismo, y manteniendo el silencio. Solo el se pueden juntar en un espacio en común (el patio central) para que puedan compartir experiencias, dejando el silencio de lado pero siempre respetando el entorno.

Meditación en Chile
Foto de Punto Zero Foundation

Para aprender la técnica y lograr meditar como lo enseña el vipassana, el curso te exige entre 7 y 11 horas diarias de meditación. Y esta es la segunda dificultad del curso. Te pedirán que lleves un cojín en el cual estarás sentado todas estas horas intentando meditar. Si esto es difícil o no, dependerá completamente de ti, tu mente y tu cuerpo. Mi experiencia no fue tortuosa pero sí muy incómoda al comienzo… Y no voy a dar más detalles por el tema de las expectativas que te comentaba al principio.

Un punto muy importante del curso es la comida. Desde el budismo te piden que te alimentes con comida que no vaya a caer pesado para así propiciar tu cuerpo para el aprendizaje y las largas horas en que estará sentado meditando. Es por esto que tu dieta será completamente vegetariana y con un horario muy estricto. El desayuno se sirve a las 6:30 de la mañana, el almuerzo a las 11:00, y hay una merienda a las 5:00 de la tarde. Esta es la tercera gran dificultad porque es muy probable que tu cuerpo no esté acostumbrado a un régimen así.

Mi experiencia personal

Creo que entré con una leve ventaja al curso ya que, por una parte, tengo un par de amigos que ya vivieron la experiencia y entonces tenía algunas mínimas ideas de lo que se trataba y, por otra, ya había estado 5 días en una situación similar en Tailandia. Claro que allí no estuve en completo silencio y los tiempos de meditación eran más cortos. Pero el régimen de comidas era más estricto aún (una cosa por otra, ¿no?). Además, en Tailandia me tocó dormir en el suelo y tenía que usar un baño estilo asiático. Ya sabes a lo que me refiero. En cambio, esta vez tenía una cama y un baño occidental (y eso sí que marca la diferencia).

Meditación en Chile
Así figuraba yo en Tailandia el 2016

Como te comenté arriba, no fue para mí tan difícil adaptarme al silencio y a los horarios de comida. Sin embargo, sí fue difícil concentrar mi mente y cuerpo en tantas horas de meditación. La espalda y las piernas me dejaron de doler recién como al séptimo día. Esto, porque me costó mucho encontrar una posición cómoda para estar sentada tantas horas sin moverme.

Te dejo un consejo a raíz de esto: prepárate antes de llegar al curso buscando un cojín cómodo que te permita estar en una posición durante mucho tiempo.

¿Y cuánto cuesta toda esta maravilla?

Los cursos de meditación vipassana que se hacen a lo largo de todo el mundo y que siguen la técnica de S.N. Goenka son gratuitos, pero funcionan gracias a donaciones. Lo destacable es que solo reciben donaciones de quienes ya hayan completado un curso de 10 días, puesto que la idea es que solo quienes hayan vivido los beneficios de la experiencia sean quienes permitan que otros más la vivan también.

Por esta razón es que tú no pagas nada para vivir la experiencia de meditación en Chile, pero luego, al final del curso, te pedirán que hagas una donación de acuerdo al beneficio que hayas sentido como estudiante. Claro que no es necesario que sea justo en ese momento. Puedes, por ejemplo, hacer una transferencia bancaria algunos días después. Lo importante aquí es que pienses cuánto costó tu estadía en términos de alojamiento, comida, materiales y cuántos beneficios obtuviste, y determinar el valor monetario que le das a ellos.

Meditación en Chile
Foto de Punto Zero Foundation

No tengo muchas fotos porque tampoco es la idea estar mostrando todo lo que pasa en ese lugar. Insisto en que es mejor llegar sin prejuicios o expectativas. Sí puedo contarte que el lugar es amplio, muy verde, lleno de naturaleza y alejado del ruido, lo que propicia un ambiente perfecto para la meditación.

Aspectos importantes a considerar

No olvides llevar todos tus medicamentos y útiles de aseo, ya que estos no son provistos por la organización.

Considera la etapa del año en que vas a asistir al curso, porque hay momentos en que puede hacer mucho frío y la organización sólo provee una frazada en tu cama. Si eres friolento, te aconsejo llevar más frazadas y ropa abrigada. Piensa que también al estar sentado meditando tu cuerpo pierde calor.

Es esencial también que lleves ropa cómoda. Estando ahí lo que menos te importará es tu look. En mi caso, por ejemplo, estuve la mayoría del tiempo en buzo o en pijama, ya que los jeans me molestaban al estar tanto tiempo sentada. Incluso dejé de usar sostenes esos días.

Las inscripciones por internet se abren en una fecha establecida a eso de las 5 de la mañana. Por lo tanto, si quieres asegurar tu cupo, te recomiendo poner la alarma para inscribirte a tiempo. Conocí varias personas que postularon más de una vez pero quedaron en lista de espera porque no lo hicieron a tiempo. Lamentablemente, en Chile los cupos son limitados y es mucha la gente interesada.

Ten en cuenta que los servidores del curso son estudiantes voluntarios que también están viviendo una experiencia fuerte al tener que servir a otros manteniendo el silencio y cumpliendo con tantas horas de meditación.

Meditación en Chile
Sí te puedo contar que conocí mujeres increíbles, con historias increíbles y con una energía increíble

Bajo mi punto de vista, esta es una experiencia que todos deberían vivir al menos una vez en la vida. No digo que te va a cambiar la vida, pero sí abrirás los ojos ante tu propia existencia o situación que estés viviendo en la actualidad. Tampoco digo que saldrás convertido al budismo o que te lavarán el cerebro para entrar a alguna secta o similar. Todo esto va a depender de ti, de tu capacidad de crítica y de tu apertura a nuevas experiencias.

Bien, espero haberte orientado un poco mejor si es que estás pensando seriamente en tomar este curso de meditación en Chile, en el extranjero, o en tu país. Por lo que pude entender, las comodidades a las que puedes acceder, o la cantidad de gente que se permite en cada curso, va a depender de cuántos fondos tenga la organización de cada país. Así que déjate sorprender donde sea que lo hagas… ¡pero hazlo!

Recuerda que cualquier duda que tengas puedes escribirme en los comentarios o enviarme un mensaje a través de la sección «contacto» del menú principal. ¡Saludos, viajantes!

Comments (1)
  1. Alberto Costa septiembre 24, 2019

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