La historia de cómo conseguí mi asistencia en viajes

La historia de cómo conseguí mi asistencia en viajes

Digamos que no logré juntar tooooda la plata que necesitaba para este «gran viaje» por dos razones:
1) Soy pésima para ahorrar
2) La primera razón es suficiente.

Y entonces tenía que ingeniármelas para abaratar costos en todo lo posible: utilizaría couchsurfing para ahorrar en alojamiento, comería como los locales (nada de restaurantes caros para turistas), caminaría todo lo que se pudiera (con la seguridad de que mi condición física mejoraría con el viaje), y sobre explotaría el blog con tal de conseguir alguna ayudita.
Entre esas cosas, la necesidad de contratar el seguro de viajes con antelación me hizo decidir que no gastaría ni un peso en este item.

Apenas tuve el tiempo suficiente me contacté con la mayoría de las aseguradoras que hay en Chile (sólo deseché un par porque no me tincaban nada de nada). Les escribí un correo contándoles sobre el proyecto del blog y sus objetivos, y proponiendo una especie de alianza en la que yo les daba «publicidad» y ellos me aseguraban mi viaje por Asia.
Con esto, recibí tres tipos de respuestas que se resumen en:
1) Nada, no hubo respuestas.
2) Hola, lamentablemente no hacemos eso, gracias.
3) Hola, nos interesa, reunámonos.

Así, concreté 3 reuniones. Nada mal para estar recién partiendo, creo. Les resumo las «entrevistas» pero por respeto no revelaré el nombre de las agencias.

Reunión 1.

Llegué 15 minutos antes y me hicieron esperar otros 10 más. Me atendió una argentina regia y buena onda. Me pidió que le contara de mí y del blog, de los objetivos y de los números, además de las  estrategias que tenía para que este saliera adelante y consiguiera más visibilidad y autoridad. Cerramos en que yo le mandaría los números concretos por mail y ella me contactaría dentro de la semana para darme una respuesta.

No. Nunca me contactó. Ni me respondió el correo que le envié.

Reunión 2.

Me aseguré de llegar justo a la hora para que no me hicieran esperar. Y me atendieron altiro. También era una argentina simpática. Hablamos de mí, del blog, y de las opciones que teníamos para trabajar juntos. Ya habían tomado la decisión, pero yo no (esperaba la respuesta de la reunión 1 y me faltaba tener la reunión 3) y entonces le dije que le escribiría con una respuesta la próxima semana.

Reunión 3.

Llegué sólo 5 minutos antes y me atendieron altiro. Esta vez era chilena (puras mujeres, bien!), también muy amable, típica ejecutiva del barrio El Golf. La conversación se centró en cómo yo les aseguraba visibilidad y cómo yo medía mis visitas y el perfil del público. Fue la reunión más fome. Quedó en escribirme con una respuesta luego de presentarle mi proyecto a su jefe. Yo en mi mente ya tenía la decisión tomada.

Nunca me escribió. Tampoco yo.

¿Y entonces, quién me dará la asistencia en viajes?

Coris (del grupo internacional de servicios de seguros francés April), es una aseguradora que en Chile no tiene grandes campañas publicitarias, pero que se destaca por brindar asistencias de calidad y a precios accesibles. Venden a través de agencias particulares principalmente, y ahora yo seré una de ellas 🙂

A cambio de escribir una nota sobre ellos (no es esta, será de «cómo contratar un seguro de viajes») y quizás una segunda sobre cómo usar el seguro (y claro, sólo la escribiría si lo llego usar y espero que no), además de mantener su banner en el sidebar del blog, me darán de forma gratuita la asistencia en viajes durante todo el periodo de mi travesía por Asia (los 7 meses).

seguro de viajes asistencia en viaje

Lo más bacán es que será mi primer link de afiliada. Es decir, cada vez que ustedes le dan click al link de la imagen de arriba, o a la que está en el sidebar, y terminen comprando su asistencia en viajes, a mí me darán un porcentaje de esa venta. Así que bueno, si me quieren ayudar pueden contarle a todos sus amigos, familiares, compañeros y conocidos, jejejeje.

Una cosa que aprendí en AIESEC fue que si tengo algo que dar, puedo sin temor ni vergüenza pedir algo a cambio. Tenía mis dudas al hacer esto porque recién estaba partiendo con el blog y no tenía muchos números que me respaldaran, pero no perdía nada si lo hacía, y de lo contrario, ganaba mucho. Ahora confirmo que siempre se puede. Si uno quiere, puede. Es cosa de intentarlo con ganas, tener confianza en uno mismo y en lo que hace. Es una sólo cuestión de actitud, como diría Fito.

En un próximo post contaré el paso a paso para adquirir una asistencia en viajes. Y más adelante, si es que me llego a enfermar, les contaré con detalle mi experiencia haciendo valer el seguro.

Cualquier duda o consulta, de todas formas pueden escribirme aquí en los comentarios, o contactarme a través del formulario de contacto.

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Viajando Lento por Nicole Etchart Opitz se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.