Sudeste Asiático parte 1: preguntas y respuestas

Preguntas y respuestas (indiscretas o no tanto) acerca de mi viaje por el Sudeste Asiático

Hace algunos varios un montón de días atrás publiqué a través de la fanpage del blog esta idea de hacer un post con preguntas y respuestas acerca del viaje que acababa de terminar, en el que recorrí gran parte del Sudeste Asiático durante 7 meses, mochila en la espalda, bajo presupuesto, viajando sólo conmigo, derribando miedos y prejuicios.

La idea fue que me hicieran preguntas más indiscretas, más divertidas, menos serias. Prometí que respondería todo. Y aparecieron toda clase de preguntas: cosas que me da vergüenza responder,  preguntas más técnicas o detalladas, y toda clase de reflexiones. ¡El resultado es inmejorable!

Quiero agradecer a todos los que participaron con una o más preguntas. Gracias a esos seguidores fieles que han estado atentos, apoyándome. Y gracias también por el cariño. He recibido tanto cariño que cada día me hace más feliz el continuar con este proyecto del blog. Como he dicho por ahí: soy una tortuga feliz.

¡Ojo! Que las preguntas no tienen un orden específico. Las copié y pegué tal como iban apareciendo en Facebook. Hubo un par que se repitieron y esas sí las borré. Pero la mayoría van “así tal cual” (a ver quién agarró esa). También les cuento que hay una segunda parte de este post (porque fueron muchas preguntas), así que si son rupturistas y quieren partir por el final, pueden leer la parte 2 haciendo click aquí.

Preguntas y respuestas

Sé que está borrosa la foto, pero es de las pocas en la que salgo así, mochila al hombro.

Preguntas y Respuestas.

¿Alguna costumbre que te causó horror o asco?

Si tuviera que elegir algo que me molestaba mucho, elijo la costumbre que vi en la gran mayoría de los países asiáticos de escupir en la calle o en cualquier lugar. En buen ssshileno, la gente tiraba pollos en cualquier lugar (jahajhajahjaja). Haciendo sonidos fuertes y sin ningún tipo de consideración por el de al lado. Asqueroso mal.

¿Cuánto tiempo estuviste preparando el viaje?

Hace tres años atrás (digo, más o menos tres años antes de partir) empecé a soñar con él y a juntar la plata. Pero así preparando en serio el viaje tiene que haber sido como con 1 año de anticipación más o menos. Desde que me compré la mochila o desde que empecé con las vacunas, por ejemplo.

¿Tenías muchas cosas preparadas desde tu país?

Casi nada. Como decía, me compré la mochila con anticipación, también zapatillas y cosas como medicamentos que debía llevar. Las vacunas me las puse con 6 meses de anticipación (que es lo que se recomienda para la de hepatitis A y B). Respecto al pasaje sólo tenía comprado el de ida y vuelta (Stgo-Sydney-Stgo), pero los otros, para moverme allá, los fui comprando en el momento.

Para el alojamiento sólo tenía el primer lugar a donde llegaría en mi primera parada. Todo el resto también lo fui resolviendo en el camino, más que nada, porque la ruta era incierta.

¿Qué costumbre te encantó y decidiste llevar contigo?

No hay nada muy nuevo que haya implementado en mi vida diaria (aparte de comer un poco más picante). Sin embargo, algo que siempre he hecho pero que ahora hago más que antes, es tratar de sacarme los zapatos cada vez que puedo. Creo que cuando tenga casa propia sí impondré la regla de que todos quienes entran deberán sacarse los zapatos.

¡Ah! También llegué con las ganas de tener licencia de moto y comprarme una scooter para moverme en Santiago. Pero ya me arrepentí. Así que esta respuesta no vale.

Preguntas y respuestas

¿Cómo te transformó el viaje?

Siento que no hubo un cambio total. Después del viaje definitivamente sigo siendo la misma persona. Lo que sí pasó es que ahora soy una versión mejorada de mí misma. Un poco más abierta, un poco más relajada, un poco más valiente, etc.

¿Cuál fue tu presupuesto total?

Aproximadamente gasté como 5.500.000 CLP, que serían como 8.000 USD.
Pero es un cálculo que estoy sacando a la rápida. El tema de las platas siempre me ha complicado porque soy mala con los números y tengo pésima memoria. Pero sí, creo que fue aproximadamente eso.

¿Cuál fue el mayor susto que te llevaste en el viaje?

El mayor susto fue creer que estaba embarazada. De hecho, ha sido uno de los mayores sustos de mi vida entera. Por suerte todo fue un juego de mi mente traicionera. Lo que pasa es que esos programas tipo “No sabía que estaba embarazada” te hacen pensar que justo eres tú la que tuvo la mala suerte de que ni las pastillas ni el condón hayan resultado y que más encima te sigue llegando la regla, pero justo justo justo te embarazaste igual. Jajajaja.

¿Qué música se escuchaba en las radios? ¿local, pop mundial o su Bieber?

La verdad es que escuché poca radio. Cuando podía me conectaba a Spotify y salvaba mi vida. De todas formas, entiendo que tenían una mezcla equilibrada de pop mundial y música local (pop también).

Sin embrago, me sorprendió que en muchos lugares idolatraban a Justin Bieber. Por ejemplo en Filipinas no había día en que no sonara por ahí. Incluso en bares de “adultos” los grupos en vivo hacían covers de él.

Acá les dejo el temazo vietnamita del momento:

¿Cómo y de qué tipo buscaste alojamiento?

La gran mayoría de las veces busqué hostales a través de Booking.com

Es cierto que para ese tipo de alojamientos hay otras aplicaciones con mayor oferta, pero confío tanto en Booking que siempre preferí usar esta. En otros casos, llegaba directo a algunos lugares, por recomendación de otras personas.

¿Qué cosas son indispensables/innecesarias en la maleta?

A ver, seleccionaré sólo un ítem. Indispensables son los medicamentos básicos, tipo paracetamol, ibuprofeno, viadil, etc.

Por el contrario, algo innecesario diría que fueron varios “cuadernos de viaje” que llevé y que al final no usé. Todo porque la mayoría de las cosas las terminé escribiendo en la tablet, y porque si hubiese necesitado un cuaderno me lo podría haber comprado allá y listo. Así no tenía que cargar en la mochila mil cuadernos todo el tiempo.

¿Los vuelos entre islas de Indonesia los compraste con meses de antelación?

No. Traté de hacerlo con anticipación para que no me salieran tan caros, pero lo máximo que pude adelantarme fueron dos semanas.

¿Cuánto te costó no tener papel higiénico?

Al principio harto, pero después me acostumbré. Me demoré un tiempo en aprender a usar bien el “ass shower” (como decíamos con mis compañeros de casa en Filipinas). Lo usaba y terminaba toda mojada, jajajaja. Con el tiempo caché la técnica y listo. Al día de hoy debo admitir -con bastante verguenza- que igual a veces lo extraño.

sudeste asiático primera parte

¿Tuviste algún accidente? Cuenta la historia.

Me caí dos veces en moto en Vietnam, y me molí un dedo del pie en Indonesia.

Lo del dedo es lo más simple: iba caminando por la playa cuando choqué con una piedra (o concha gigante). Me dolió mucho pero no le di importancia. Una hora más tarde ya no podía caminar decentemente, tenía que arrastrar el pie. Estuve como 10 horas así hasta que fui a un mini consultorio (estaba en una isla enana, la Gili Air, en Indonesia) y me dieron unas pastillas ultra fuertes que hicieron que se me pasara el dolor. Mi dedo quedó negro y hasta ahora tengo una marca negra en la cutícula.

Lo de las caídas en moto es más interesante. Trataré de resumir. La primera fue en Ho Chi Minh City, Vietnam. Mi amiga Sam manejaba y yo iba atrás. Vale decir que allá aprenden a manejar motos después de aprender a caminar y entonces yo confiaba completamente en ella. Se puso a llover. Una moto de adelante hizo una mala maniobra y nosotras, por no chocarla, la esquivamos. La moto se resbaló con el pavimento mojado y nos caímos. Yo sentí que caía en cámara lenta. En ese milisegundo miré atrás y venía un taxi. Alcancé a pensar que ahí me moría atropellada, ¡la vi venir! Pero no pasó nada. El taxi debió haber volado por encima porque nunca más supe de él. Sam y yo sólo nos quedamos con algunas rasmilladuras y moretones en las piernas. Al día siguiente desperté con un dolor grande en la mano izquierda. Cobré el seguro (mi salvación) y fui al médico. No tenía nada, pero igual me pusieron un inmovilizador (o como se llamen esas cosas).

La segunda vez fue en Tam Coc, Vietnam. Como era un pueblo chico (como de una o dos calles) con la Fran, una chilena con la que viajaba en ese tiempo, decidimos aprender a manejar motos ahí. Le pedimos al señor dueño del hostal que nos arrendara una y que nos enseñara. Le advertimos que no sabíamos nada. La Fran aprendió súper bien y no tuvo problemas. Yo también creí que había aprendido bien, pero cuando salí del estacionamiento donde el tipo nos enseñaba (él iba atrás mío y yo manejaba) no pude doblar ni parar y choqué contra el bandejón central de la calle. Fue tragi-cómico. Cuando íbamos en cámara lenta directo a chocar, el señor me decía “dobla dobla dobla, para para paraaa”, pero yo estúpidamente no pude reaccionar. Jajajajjaja. Le rompí la luz delantera y un espejo a la moto, pero a nosotros no nos pasó nada (aparte de unos moretones que aún no se me van).

Preguntas y respuestas

¿Cuántos corazones destrozados dejaste en el Sudeste Asiático?

La verdad, es que creo que ninguno. Los amores viajeros son conscientes de que tienen fecha de vencimiento.

¿Qué objeto/utensilio crees que debiste haber dejado fuera de tu equipaje?

Esta pregunta está repetida, jaja. Aparte de algunas prendas de ropa que nunca usé, lo que debía haber dejado en Santiago fueron los 5 cuadernos de viaje que cargué por mucho tiempo en la mochila.

¿Cuál fue el mejor carrete?

Me van a matar pero creo que no tuve ningún “mejor carrete”. Lo mejorcito fue una fiesta a la orilla de la playa en la isla de Koh Rong, en Camboya. Había una onda rica entre la gente. Pura buena energía y buena vibra. Eso adornado con el oleaje del mar, buena música y show de malabares con fuego. Poca comida y mucha cerveza.

¿Qué aprendiste al estar en el monasterio con votos de silencio?

Primero debo aclarar que yo no tomé los votos de silencio, porque en el monasterio en el que estuve esto era opcional y preferí no hacerlo. Ahora, una de las cosas que aprendí fue que mi mente es experta en jugar conmigo y debo tener cuidado con las ideas que me pinta. Y bueno, también aprendí a meditar.

Preguntas y respuestas

¿Qué aprendiste personalmente con este viaje?

Que la vida es una sola y que el futuro es incierto. Suena súper cliché, repetido y común, pero cuesta harto hacerlo consciente y aprender a tener una actitud de vida relacionada a esto. Es algo por lo que estoy trabajando día a día.

Quanto tempo vc ficou sem tomar banho?

O tempo mais longo sem tomar banho foram 4 dias. Isso é porque eu peguei um passeio de barco com esta duração e não tinha água fresca (a que tinha era para beber ou para escovar os dentes). Meus «banhos» naqueles quatro dias eram quando eu nadaba no mar.

**El tiempo más largo que pasé sin bañarme fueron 4 días. Esto es porque tomé un tour en bote de esta duración y no tenía agua dulce (la que había era para beber y con suerte la racionábamos para lavarnos los dientes). Mis “baños” en esos cuatro días eran cuando me tiraba a nadar en el mar.

¿Qué fue lo más rico que probaste?

¡Oh, tantas cosas! Si tuviera que elegir, me quedo con una de las delicias dulces tailandesas: arroz pegajoso con mango y leche de coco. ¡Un manjar!

¿Qué te quedó por hacer y te arrepientes de no haber ido?

Ufff… me arrepiento de no haberme metido en algún santuario de elefantes o de no haber ido a ciertas islas de Tailandia y Malasia. También me duele no haber ido a Myanmar. Creo que si me hubiese organizado un poco mejor, no habría dejado tantas cosas fuera. Pero bueno, son los costos de dejar que todo fluya.

¿Qué costumbres quieres imponer en Chile?

También suena a pregunta repetida, pero repito la respuesta entonces. Me gusta que la gente se saque los zapatos antes de entrar a las casas. Aunque para ellos es algo religioso, acá serviría por temas de higiene y comodidad.

¿Cuál fue la locura más «loca» que hiciste? ¿O alguna cosa que jamás se te había pasado por la mente hacer y que hiciste allá?

Aparte de comer algunos bichos fritos (que no lo encuentro muy loco pero que harta gente me dice que sí lo es) y de tratar de aprender a manejar una moto (y caerme en el intento); algo que jamás pensé hacer fue hacer rapel entre cataratas en Vietnam. El rapel –para los que no cachan– es una especie de escalada, pero hacia abajo, jajaja. O sea, es bajar una montaña colgándote de una cuerda.

Preguntas y respuestas

¿Qué fue lo más malo que comiste?

Jajajajajaj, me acuerdo y muero de la risa. En Vietnam venden una especie de gelatinas de pescado con algún tipo de marisco caramelizado adentro. El sabor no es taaaaaan desagradable, pero la textura es terrible. TERRIBLE.

¿Cuál es el lugar al que definitivamente no volverías?

Elijo la isla de Koh Lanta, al sur oeste de Tailandia. La verdad es que tuve un súper buen tiempo ahí, porque el hostal donde me estaba quedando era bacán (con piscina, salida a la playa directo, restaurant barato y rico, pieza privada) y dediqué mi tiempo a descansar (en esa fecha lo necesitaba con urgencia) y a escribir (y fue muy productivo).

Sin embargo, la isla no tiene ni una gracia. Nada. No habría vida en esa isla si no fuera por los turistas, y las playas son de lo más común y corriente. También la elijo porque una de las peores picadas de mosquitos que tuve fue ahí.

¿Tuviste una o unas relación/es pasajera/s en algunas ciudades?

Sí. No entraré en detalles, jajajajja… ¡Saludos!

¿Cuántas veces te enamoraste de alguien y de algún lugar?

De alguien, sólo una vez. De un lugar, creo que Ubud (en Bali) fue uno de mis favoritos. Y obvio, la isla de Koh Rong en Camboya.

Si fueras de nuevo a los mismos lugares ¿qué harías diferente?

Creo que me habría organizado mejor con las platas. Dejé de hacer algunas cosas por “ahorrar” pero al final igual me sobró harta plata cuando llegué a Chile. Es que lo mío no son los números (ya lo dije ¿cierto?).

También habría sacado más fotos.
También habría probado más comidas diferentes.
También habría tratado de aprender bien a andar en moto.
También me habría hecho más masajes.

¿A quién conociste que te gustaría volver a ver y compartir?

Hay un par de chilenos que conocí allá y sí me gustaría volver a ver, como la Fran, Javier y Tomás. También me gustaría reencontrarme con las amigas que hice durante el voluntariado en Filipinas (Nana de Japón, Hang y Hue de Vietnam, Sabrina de Argentina y Rielle de Filipinas). Por último, me encantaría volver a ver al grupo más loco con los que viajé por dos semanas entre Malasia y Tailandia (Nicolas de Canadá y Aurelie y Pezza de Francia).

Preguntas y respuestas Sudeste asiático

Bien. Me hicieron tantas preguntas que al final tuve que dividir el post en dos partes. La segunda parte la pueden leer haciendo click aquí.
Igual espero sus comentarios. ¿Les ha pasado algo similar en sus viajes? ¿Tienen otra historia que contar?

¡Saludos, viajantes!

Ayúdame compartiéndolo
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Comments (2)
  1. Vicente diciembre 8, 2016
    • La Nico diciembre 8, 2016

Si quieres decir algo, hazlo aquí:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Licencia Creative Commons
Viajando Lento por Nicole Etchart Opitz se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.